Una buena parte de las cosas que se encuentran en nuestro entorno están hechas de plástico. Desde la carcasa de nuestro celular hasta la botella en la que cargamos nuestra agua, hay al menos un poco de plástico cerca de nosotros. Quizá por eso la mayoría de nosotros no sabe que existen muchos tipos de plástico. Y más que eso, ignoramos el significado de este símbolo que se encuentra no solo en todas las botellas de plástico, sino en todos los productos hechos de este material. Nos referimos al triángulo cuyos lados son tres flechas (que como sabrás hacen referencia al reciclado) y que contiene un pequeño número en el centro. Espero no ser el único despistado que nunca había notado que el número no es el mismo en todos los envases. De hecho la numeración va del 1 al 7, y en lo que sigue te explicamos qué quiere decir esa clasificación.

Empecemos por lo primero. Los números que están escritos en todos los plásticos clasifican los envases de acuerdo a su composición química. Esto es importante por dos razones: en primer lugar, agiliza el proceso de reciclado y, en segundo, te dice cuáles plásticos podrías reutilizar sin riesgos para tu salud.

El sistema de clasificación lleva el nombre de Código de Identificación de Resinas (CIR) y fue adoptado en 1988 primero en Estados Unidos y después en prácticamente todo el globo.

Botellas de plástico alineadas con tapas blancas

El número 1 enmarcado por el triángulo podemos encontrarlo principalmente en las botellas de agua, refresco y jugos, aunque también en algunos envases de crema de cacahuate o mermelada (los que no están hechos de vidrio, por supuesto). El número señala que todos estos envases están hechos de tereftalato de polietileno (el famoso PET). Estudios han mostrado que reutilizar envases hechos de este material podría traer consecuencias negativas para la salud, pues algunas toxinas se desprenden de los envases. Por ello debes procurar no reutilizarlos en la medida de lo posible.

El siguiente número también lo encontramos en envases de comestibles (y no tan comestibles). El 2 está escrito en la base de los galones de leche, en los envases de margarina (si no sabes cómo diferenciarla de la mantequilla solo recuerda que es un poco más fácil de untar, y que por su elevado contenido de grasas saturadas podría causarte cáncer), en botellas de jabón líquido, de suavizante e incluso de cloro. Están compuestos de polietileno de alta densidad (HDPE) y pueden ser usados más de una vez sin riesgos para tu salud.

El número 3 compone el alma de nuestro querido Forky: este número lo encontramos en utensilios que asociamos con cadenas de comida rápida. En este grupo entran tenedores, cucharas e incluso cuchillos desechables. Están compuestos de policloruro de vinilo (PVC), y no se recomienda su reutilización.

Tapas de botellas de plástico de colores

El número cuatro significa que los envases están compuestos de polietileno de baja densidad (LDPE). Pero dejemos de lado los tecnicismos y digamos que este es el número que encontrarás en bolsas de plástico, empaques de galletas, bolsas de papitas, etc. Como habrás notado este tipo de plástico es bastante flexible, además de que puede aguantar temperaturas de hasta 80 ºC. Es uno de los plásticos que más producimos, y puedes usarlo sin temer por tu salud.

Tapas de refrescos, envases de yogurt, popotes, envases de medicamentos… todos estos productos pertenecen al quinto grupo y el nombre del componente principal no es menos técnico que los otros (aunque sí un poco más gracioso): polipropileno (o simplemente PP). Este químico es resistente a altas temperaturas (se funde más o menos a los 160 ºC) y además de ser usado para almacenar y transportar alimentos como los mencionados sirve para hacer alfombras y pasto artificial. Hasta ahora no se ha encontrado ningún problema al usar más de una vez un empaque hecho de este material.

El siguiente miembro del zoológico de plásticos es el unicel. Bueno, no exactamente. El número 6 etiqueta los poliestirenos (PS), que es usado tanto para alimentos como para empaquetar muebles. El unicel solo es un tipo de poliestireno, que se conoce como poliestireno expandido (o PSE). Una de sus ventajas más notables es que por su composición no permite el crecimiento de bacterias, pero también se ha mostrado que la exposición al calor puede que se liberen algunas toxinas. Y como es de esperarse reutilizar estos envases es lo peor que podrías hacer. Bueno, no, pero sí podría ser peligroso. En fin, todos lo conocemos por llevar a nuestras bocas el atole mañanero, y si nunca has visto lo entretenida que es su fabricación aquí te dejamos este video:

Por último tenemos los plásticos cuyo número es 7. Y no están relegados al último lugar en vano, pues en este grupo entra de todo: desde las mezclas de diferentes tipos de resinas hasta otras que no son tan comunes en la industria. Lo mejor es que te alejes de los recipientes que tengan impreso este número como si se tratara de botellas radiactivas.

 

VÍA: CÓDIGO ESPAGUETI

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