Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció este lunes los ataques contra la libertad de prensa que se han registrado en 90 de los 193 países miembros de Naciones Unidas durante la gestión de la crisis del coronavirus, y reclamó protección para los periodistas a fin de que puedan ofrecer una información fiable. 

La organización, con sede en París, ha documentado prácticas que tenían por objeto obstaculizar la cobertura periodística de la crisis sanitaria en el 47 por ciento de los países de la ONU, entre ellos China, Rusia, India, Nicaragua, Estados Unidos, Italia o Alemania.

“Es particularmente inquietante constatar que, bajo el pretexto de la crisis sanitaria, los ataques al derecho de información se han multiplicado y propagado en todo el mundo, incluidos los países considerados modelos democráticos”, lamentó el secretario general de RSF, Christophe Deloire, que instó a los estados a dejar de “culpar al mensajero”.

Los gobiernos deben, según RSF, hacer todo lo posible para proteger a los periodistas y ofrecerles información fiable, condición necesaria para luchar contra la desinformación “que agrava la crisis en lugar de frenarla”. 

Los datos registrados por RSF y sus equipos locales muestran que África es el continente más impactado por estas restricciones informativas, aunque ninguna región del mundo se escapa.

Las peores infracciones no se han producido únicamente en los países que ocupan los peores lugares en la clasificación mundial de la libertad de prensa. Hay incidentes en siete países europeos (6 de ellos de la UE), donde la situación de la libertad de prensa es habitualmente considerada buena o bastante buena”, apuntan

Entre ellos el Reino Unido, donde denuncia la “actitud agresiva” del Gobierno británico tras la publicación de varios artículos que trataban la gestión de la pandemia. 

La organización se alarma en concreto de países como Brasil y Estados Unidos donde son los jefes de Estado quienes se encuentran en el origen de los ataques.

Desde el inicio de la crisis sanitaria, el presidente (estadounidense) Donald Trump la ha tomado al menos con ocho periodistas durante sus conferencias de prensa. En Brasil, el presidente, Jair Bolsonaro, destaca igualmente por el acoso contra los medios”, señala RSF en su comunicado.

Denuncian también la “vasta campaña de desinformación” lanzada por el Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua y las limitaciones a la prensa para minimizar el impacto del coronavirus en el país, o el caso de un periodista en Bielorrusia que podría ser condenado a diez años de cárcel por criticar la estrategia del país ante la epidemia.

Además, alertan de que los arsenales de leyes de excepción desplegados para combatir la pandemia se han mostrado particularmente liberticidas para la prensa en países como Hungría, Camboya, Birmania, Serbia o Turquía con periodistas encarcelados por sus artículos.

Con información de EFE

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