La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, en inglés) de Estados Unidos afirmó este martes que los beneficios superan a los riesgos en la vacunación de los menores de edad contra el COVID-19.

Así lo manifestó un experto de la FDA durante una reunión de un comité científico asesor de esta agencia gubernamental, que este martes se da cita para revisar los datos de la vacunación contra el COVID-19 de Pfizer para menores de entre 5 y 11 años de cara a recomendar una posible autorización de emergencia.

Hong Yang, asesora de Evaluación de Riesgos-Beneficios de la Oficina de la FDA de Bioestadística y Epidemiología, habló de varios escenarios posibles sobre la evolución de la pandemia.

En todos los casos, los beneficios de inmunizar a los niños “claramente” superan a los riesgos, dijo Yang, que citó la miocarditis, una inflamación del corazón, como uno de los posibles peligros.

A ese respecto, la experta indicó que, pese a que existe el riesgo teórico de miocarditis en los menores y que está más presente en los vacunados, sobre todo, en varones jóvenes, los beneficios de inmunizarse parece que siguen siendo “fuertes”.

Un pediatra de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), Matthew Oster, quien también intervino en la reunión del comité, destacó que no han detectado tasas mayores de miocarditis causada por las vacunas entre los menores de 12 a 17 años.

En mayo, EE.UU. dio luz verde a la inyección de Pfizer para adolescentes de 12 años en adelante.

Oster explicó que la miocarditis puede darse en menores con síndrome inflamatorio multisistémico causado por el COVID-19.

Según los CDC, pese a desconocerse qué ocasiona exactamente ese síndrome en el que varias partes del cuerpo se inflaman, sí que se sabe que en muchos casos se produce en niños que tuvieron el COVID-19 o que estuvieron cerca de un positivo de la enfermedad.

Los CDC siguieron los casos de cinco mil niños con ese síndrome relacionado con la covid y, de acuerdo a Oster, la agencia “no ha visto todavía ninguna señal” que lo conecte con las vacunas.

En concreto, los CDC identificaron a 24 voluntarios que habían sido inmunizados antes de contraer el síndrome, de los que 18 habían sido contagiados de COVID-19.

“No hemos visto altas tasas de MIS-C (como se conoce esa miocarditis) asociada a las vacunas en bebés y niños mayores”, dijo Oster.

Con información de EFE

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